SERGIO GUERRERO. Maestro Galera. Mucho tiempo sin saber de usted, como esta? Que dice mi querida Murcia? Como van sus libros?
           Quiero comentarle que hace unos días estuve escuchando canciones de diferentes tunas españolas, y me sorprendió muy gratamente que cantan no solo canciones típicamente españolas, sino prácticamente de toda América, escuche canciones mexicanas, rancheras, cubanas, argentinas, venezolanas, etc. Las interpretan muy bien y parece que las "sienten", no son ritmos tan extraños para ellos, al fin tienen la misma raíz, con variantes regionales.
           Aquí en Mexico, específicamente en la ciudad de Guanajuato, colonial y minera por excelencia, primer productor de plata desde tiempos coloniales, con su histórica mina de "La Valenciana", se acostumbran lo que le llamamos "callejoneadas" que no es otra cosa que recorrer los diferentes callejones de la ciudad acompañados por las tunas que proliferan en esta ciudad. Aquí las canciones son básicamente españolas y mexicanas. Es divertido y alegre, se bebe mucho y se disfruta mas. Guanajuato es una ciudad muy bonita, llena de leyendas y tradiciones como el "Callejón del Beso" y muchos otros, las momias e infinidad de cosas que hay que ver.
          El caso es que estamos al revés, España creo nuestra nacionalidad, de un conjunto de naciones indígenas independientes hizo una nación que no solo abarca el territorio nacional, sino que llega a todas las regiones de Norte América colonizadas por los españoles. Así, el idioma español se extiende cada vez mas y no se pierden las costumbres mexicanas, a lo que nuestros amigos llamamos "la invasión silenciosa". No me explico porque la cultura hispánica tiene tanto arraigo entre los que nacimos en esta tierra. Hace unos días una persona nos comentaba que había acudido a un estadio en Texas para ver un partido de fútbol entre Mexico y Estados Unidos y que "parecía el Estadio Azteca", los mexicanos hicieron el ambiente, con banderas, y cantos. Se puede ver nuestra cultura en ciudades tan lejanas como Chicago y Nueva York.
          Sin embargo en España sigue el distanciamiento entre Castilla, el País Vasco y Cataluña. En América vemos a todos los países Latino Americanos como "hermanos", inclusive se mencionan como por ejemplo: "la Hermana Republica Argentina, de Perú" o del país que sea incluyendo a Brasil que nos simpatiza mucho. Disfrutamos de las convivencias con todos y no sentimos que sean "extranjeros", pienso que se fundamenta en la cultura española, nos divertimos y apreciamos su música. Aquí como somos de muchos "colores" no hay discriminación.
           Cuando nos damos cuenta que en América hay muchas personas que no quieren a España, por ser crueles y explotadores durante la conquista y colonización y que quisieran dar realce a su cultura indígena, y en España, que nos desprecian por ser "indios, sudacas, panchos", y que consideran que no somos dignos de su cultura europea tan progresista y rica; cuando no hace mucho, montones de españoles "hacían la América", ya se olvido. Tampoco recuerdan a los fenicios, griegos, romanos, visigodos, árabes: "mestizos del primer mundo".
           Lo importante es que hay un factor que se nos olvida y que afortunadamente nos une: la sangre, la raza, la cultura, cuando nos vemos, todo se nos olvida, porque tenemos mas coincidencias que diferencias.
           Admiro a España, porque ha conservado su cultura y mucho de ello se lo debe a América, y a Mexico porque ha sabido inculcar en sus hijos un amor tan grande por su tierra.
           De los casi 500 millones de personas que hablamos español, solo 44 son españoles. Creo que por justicia, nos pertenece también a nosotros y debemos ser considerados ciudadanos con igualdad de derechos.
          ¿Me puede dar su opinión?
 
Por favor siga las ligas para ver los videos de Guanajuato.
 
http://www.youtube.com/watch?v=MVY3tOtjWow&feature=related
 
http://www.youtube.com/watch?v=5t3d2XbQQoo&NR=1
 
http://www.youtube.com/watch?v=lw67YDFpLw8
 
http://www.youtube.com/watch?v=9uC4X90LMGU&feature=related
 
Un saludo con afecto.

Amigo Sergio, acabo de llegar de viaje y me encuentro con tu escrito, que paso enseguida a contestar:
          Los pueblos que menosprecian a otros y se creen mejor que ellos, son dignos de compasión. Nadie es mejor que otro. Todos morimos y somos como las aguas de todos los río que terminan mezclándose en el mar. Allí, enredados los unos con los otros, disfrutamos del mismo Dios, vestimos las mismas ropas y gozamos del mismo dinero.
          En cuanto a las regiones españolas que me citas, están dentro de este contexto. Por mucho que argumenten que son superiores, que tienen más industrias, que su RH es diferente, y otras rarezas aproximadas, seguirán siendo dignas de compasión, porque están errados. Y no hay error más equivocado que el que se publica en nombre de un pueblo, en vez de hacerlo en nombre propio. En un pueblo puede que haya un cierto número de ciudadanos que piensen igual que tú, pero creer que todo el pueblo es de tu opinión, es un error... Y no cabe duda de que si en España hay personas que os menosprecian y os desprecian, cosa que no dudo, diciéndoos indios, sudacas y panchos, estás personas están herradas y son dignas asimismo de compasión. Pero hay que tener en cuenta igualmente que son una minoría, y que no es justo que todos seamos metidos en el mismo saco. 
          Para llegar a un entendimiento humano, erradicar las guerras, la xenofobia, el odio y acabar con la hambruna que aniquila a miles de personas diariamente, es necesario que el mundo se una, que vaya derribando las fronteras que nos separan en vez de ir creando otras nuevas. El mundo llegará a entenderse cuando esté unido. Cuanto más separado esté, cuantas más fronteras existan, más guerras y calamidades existirán.
          En cuanto a lo que me dices de las actuaciones de los españoles en las tierras conquistadas, tal vez deberíamos de saber que Fray Bartolomé de las Casas escribió en el año del Señor de 1552 un libro que fue titulado «Breve relación de la destrucción de las Indias». Editado en la Imprenta Sevillana de Juan F. Hurtel, calle Segunda, número 126.
          Todo el texto de este santo varón transcurre de la misma forma. En sus páginas, tal que hoy ocurre con todos los medios informativos, y muy especialmente con los telediarios, no se mencionan más que asesinatos, delitos, maltratos, atropellos, insultos, agravios, humillaciones, ultrajes, mortificaciones y violaciones; amén de otras diabluras más o menos infernales producidas por los españoles a los indios. Da la impresión de que, a los ojos de este escritor, los españoles solamente hubieran obrado allí maldades y nunca hubieran hecho ninguna cosa buena, aunque solamente fuese por equivocación.
          Cosa rara es también que el denunciante nos diga en repetidas ocasiones que conoce a quien hace alguna maldad, e incluso que conoce a su familia. Cosa rara es sin duda porque la mejor forma de denunciar un hecho deplorable, sobre todo cuando se hace para que obtenga castigo el culpable, es dar el nombre y los apellidos. Porque tal como se dice en Efesios 5.13, «Pero cuando son denunciadas, todas las cosas han de ser puestas en evidencia por la luz; pues lo que hace que todo sea visible es la luz de todo lo que se sabe». No se puede decir y sé cómo se llamaba y aún sus parientes conocí en Sevilla, sin caer en la injusticia de que por un culpable, todos los españoles hayan tenido que ser pecadores... A menos, claro está, que los nombres de los transgresores sean silenciados por temor a represalias. Cosa esta que sería del todo contraria a un hombre de Dios, porque la esperanza de todo hombre religioso pasa por saber —como nos revela el Apóstol Pablo en su segunda carta a los Corintios 5. 11—, que a Dios le es manifiesto lo que somos y decimos, por ello hemos de estar siempre acordes con nuestras conciencias. Y Confucio, cuya doctrina conocían sobradamente los monjes de aquella época, declaraba que conocer lo que es justo y no practicarlo es una
cobardía.
          A título de curiosidad, y sin pretender tomar partido entre el religioso que firma la carta de donde he sacado los fragmentos que te doy a conocer y fray Bartolomé de las Casas, cuyos escritos fueron más populares que los de éste, quiero dar a conocer, por medio de la mencionada carta, una versión diferente de lo que fray Bartolomé afirmaba, para que tú mismo puedas sacar tus propias conclusiones.
          Lo que sí quiero hacerte constar, antes de dar a conocer el contenido de la citada carta, es que los escritos de fray Bartolomé de las Casas fueron muy conocidos y usados para hacer pasar a la historia a los españoles como exterminadores de indios, mientras que hubo otras naciones que, habiéndolos diezmado por el poder de las armas, reducido por la fuerza, recluido después en reservas y privado por último de todas sus tierras y de toda su libertad, llegaron a pasar a la historia como verdaderos héroes, mientras que los españoles seguimos cargando con  la molesta hipoteca de la Leyenda Negra.
          Además de la voz de fray Toribio de Montolinía, que es la que a continuación te voy a dar a conocer en esta página, hubo también otras voces que se alzaron en desacuerdo con las declaraciones de fray Bartolomé de las Casas, pero tampoco fueron muy oídas. Una de ellas es la del acreditado historiador don Ramón Menéndez Pidal en su libro titulado: «El Padre de las Casas, su doble personalidad», del cual traemos aquí este pequeño fragmento:

El opúsculo titulado «Destrucción de las Indias», impreso atropelladamente por Las Casas en Sevilla, 1552, sin licencia oficial que toda impresión necesitaba, fue muy reimpreso en Europa. Este opúsculo carece de valor histórico, pues sin ninguna precisión en los datos, está destinado a sostener que los españoles nunca hicieron en América otra cosa que robar, destruir, atormentar y matar millones y millones de indios, y este opúsculo con algunos fragmentos de otros folletos, es el único fundamento de la fama mundial del obispo don fray Bartolomé de las Casas, pues, desde 1578 hasta la segunda mitad del siglo XVII, fue traducido a seis idiomas europeos, en más de cincuenta ediciones, con el aplauso entusiasta por ser denigrante para España.»

Fray Toribio de Montolinía, que es el que escribe la carta al Emperador Carlos V, y de la cual sacamos los siguientes fragmentos, nació en León. En 1524 sus superiores lo enviaron a México, y, según nos dice el padre Torquemada, fue el primer sacerdote que ofició misa en aquellas tierras. Esto es lo que dice, entre otras muchísimas cosas, fray Toribio:

Muchos Españoles procuraran Frailes, y sus Indios han hecho Monasterios, y los tienen en sus pueblos, y los encomenderos proveen a los Frailes de mantenimiento, y vestuario, y ornamentos, y no es maravilla que el de las Casas no lo sepa, porque él no procuró de saber sino lo malo y no lo bueno, ni tuvo sosiego en esta nueva España, ni se humilló ni aplicó a les enseñar: su oficio fue escribir procesos y pecados que por todas partes han hecho los Españoles, y esto es lo que mucho encarece, y ciertamente solo este oficio no lo llevará al cielo, y lo que así escribe no es todo cierto ni muy averiguado...

Sigue la carta diciendo:

Estas cosas ¿a quién parecerán bien? Yo creo que V. M. las aborrecerá, porques clara tentación de nuestro adversario para desasosiego suyo y de los otros. V. M. le debía mandar encerrar en un Monasterio porque no sea causa de mayores males...

La carta completa de fray Toribio de Montolinía, así como los escritos de fray Tomás de las Casas, con sus fuentes documentales, serán dados a conocer en una obra que estará en las librerías a principios del año que viene, cuyo título será: «Enigmas y curiosidades históricas y religiosas».

MARIO QUINTANILLA. Buenos días, leí con gran avidez La ciencia oculta de los viejos templarios", me gustaría saber si La Orden del Temple desarrolló algún avance científico o dio a conocer los avances científicos que obtuvieron en sus viajes y contactos con otras culturas. Gracias.

Apreciado Mario: En la Orden del Templo llegaron a militar los caballeros más inteligencias y cualificados de su época. A estos monjes les llegó a ocurrir como a la Compañía de Jesús. Los dirigentes de la misma iban pueblo por pueblo buscando a los niños más inteligentes para llevárselos a sus seminarios y prepararlos para ser jesuitas; y los visitadores templarios buscaban los caballeros más inteligentes para que pudieran dirigir, guiar, gestionar, regir y enseñar a los servidores a ser mejores en sus distintos oficios, sobre todo en la agricultura, la medicina, la ganadería y las finanzas...
             A la Orden del Templo le debemos muchas adelantos que, aún hoy, siguen siendo de primer orden. Tal como yo explico en mi obra «El último secreto templario» revelando sus fuentes documentales, el sistema dactilológico que hoy usan las personas sordas y mudas para entenderse entre sí, fue inventado por los caballeros templarios.
           También le debemos a esta Orden el lenguaje criptográfico que posteriormente fue usado, y todavía se usa, por las agencias de espionaje y por las ejércitos militares de todo el mundo. Esta aseveración queda suficientemente explicada y documentada en mi obra titulada «La cripta de los templarios herejes», de la que se tuvo que realizar una página Web a petición de un aluvión de lectores que querían comunicarse en este lenguaje secreto con sus amigos. La dirección de esta página es la siguiente: http://www.agalera.net/desvelar.htm  

JUAN PÉREZ. ¿Por qué las Mantis Religiosas, son llamadas con un nombre religioso si tienen tan mala fama por comerse incluso a sus amantes? Gracias.

Apreciado Juan: La Mantis Religiosa fue bautizada así porque siempre se la ve con las manos juntas. Si usted se fija bien parece que siempre están rezando. En cuanto a que se comen a sus amantes, hay que tener en cuenta que el amante ya cuenta con ello. Si puede se escapa, si no puede y se convierte en víctima sabe perfectamente que su carne ha de servir como primer alimento a esas crías que serán de su propia sangre. La Naturaleza nos puede parecer a veces cruel, pero lo único que prima en ella es la perpetuación de la especie. Una camada de individuos recién nacidos o por nacer, es más importante para la vida que un solo individuo.

CARLOS GARCÍA. ¿Recibieron Tenerife y la Gomera la aureola templaria?

Apreciado Mario: En cuanto a si Tenerife y la Gomera recibieron la aureola templaria, he de decirle que no. Tenerife fue conquistado por don Alonso Fernández de Lugo en el mes de diciembre del año 1493. La Gomera, aunque se dice de ella que jamás fue conquistada por nadie, y así fue porque directamente se estableció en ella don Hernán Peraza (el Viejo), en el año1390, creando allí su Señorío.
                            Los templarios, mi apreciado, amigo fueron extinguidos por bula del papa Clemente V y quemados en la hoguera sus dirigentes en el año 1314. Así que, mal podrían estar estos caballero en la conquista de Tenerife o de la Gomera... Tal vez usted esté confundido por el hecho de que en Mallorca existía un castillo que era conocido como el Castillo del Temple cuando los templarios fueron suprimidos en el año 1314. Sin embargo, al haber sido los templarios quemados en la hoguera por herejes,  le fue cambiado el nombre a este castillo, tomando el nombre de Castillo de la Gumera que era, el nombre antiguo de este castillo que les fue tomado a los árabes cuando Mallorca fue conquistada por los cristianos. Hernán Peraza (el joven), a la muerte de su padre, decidió darle el nombre al señorío que recién había heredado de la GOMERA, en honor a los muchos cristianos que en Mallorca habían dejado la vida en su conquista.

ANTONIO DE LA LLAVE. Tengo una cruz de una Orden, ¿me podría decir a qué Orden pertenece?

Apreciado Antonio, algunas órdenes religiosas, al tener que ayudar al pobre y estar en las misiones, para recompensar la ayuda recibida de los seglares, instituyeron condecoraciones para premiar a aquellos que las ayudaban y las sostenían, ya fuese física como económicamente. Una de ellas fue la Orden del Carmelo (Carmelitas).
                La cruz que tú posees pertenece a la que la Orden del Carmelo fundó, precisamente, para premiar los servicios de ayuda mencionados. Fue creada en el siglo  XVII, y se le adjuntó (como se ve en la cruz que tú posees) una cruz en el vértice de la montaña. Esta cruz solamente fue conocida (como también se puede ver en tu cruz por los emblemas de Castilla) en la Provincia de Castilla en España (Con los emblemas de Castilla) y en la Provincia de Sicilia (con los emblemas de Sicilia). Esta cruz se colocaba para  ensalzar y recodar la cruz de la Tierra Santa. Ver el dibujo siguiente:

 

 

Tú mismo puedes observar estos dos detalles en los que se puede ver el escudo de la Orden del Carmelo y la cruz que tú posees:

                                                                             carme.jpg (1839021 bytes)

Escudo de la Orden del Carmelo                                          Cruz del Carmelo (clic para ampliar)

 

LEYENDAS EN AMBAS:

CC solamente en la Cruz

Las dos CC que se ven entre la corona de laurel corresponden a CRUZ DEL CARMELO.

Una montaña en ambas

Una montaña estilizada de color marrón, con las laderas redondeadas, y cuya cima se proyecta hacia el cielo. Se refiere al Monte Carmelo, lugar de origen de la Orden del Carmen. El Monte Carmelo se encuentra en Haifa en Israel. En el siglo noveno antes de Cristo, vivió aquí el profeta Elías. En el mismo lugar, a finales del siglo doce después de Cristo, algunos eremitas, inspirados en el profeta Elías se agruparon "para vivir en obsequio de Jesucristo" (Regla Carmelita n. 2).

Tres estrellas en ambas

Tres estrellas de seis puntas, de las cuáles, una es de plata en el centro de la montaña y las otras de oro dispuestas simétricamente en el cielo de color blanco, a la derecha e izquierda de las laderas de la montaña. La estrella inferior representa a los carmelitas todavía en camino hacia la cima del Monte Carmelo, mientras las otras dos estrellas superiores representan a los Carmelitas que han terminado su peregrinación y "han culminado la santa montaña" (Misal Carmelita, 1980, Colecta de la Misa Solemne de la B. Virgen María del Monte Carmelo).

Una corona en ambas

La corona de oro representa el Reino de Dios. Él es el Soberano supremo del Carmelo. En efecto, los Carmelitas tratan de "servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia" (Regla Carmelita n. 2) y tienen por vocación "implantar y robustecer en las almas el reino de Cristo y extenderlo por el ancho mundo" (Constituciones O. Carm. n. 5). Para cumplir este servicio a Dios los Carmelitas se inspiran en las figuras del profeta Elías y de la Virgen María (cf. Constituciones O.Carm., n. 25).

Un brazo con una espada de fuego en ambas

El origen eliano de la Orden está simbolizado con el brazo de Elías, teniendo una espada de fuego. El brazo y la espada muestran también la pasión ardiente de Elías por el Absoluto de Dios, cuya "palabra ardía como antorcha" (Sir 48,1). Para los Carmelitas "Elías es el profeta solitario que cultiva la sed del único Dios y vive en su presencia" (Constituciones O.Carm., n. 26). Como él, ellos llevan "la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios" (Regla Carmelita n. 19).

Una banda con una inscripción en latín en la de la Orden

Una banda con una inscripción en latín: "Zelo zelatus sum pro Domino Deo exercituum" (Ardo de celo por el Señor Dios de los ejércitos) 1 Re 19,10.

Doce estrellas en ambas

La índole mariana de la Orden está simbolizada en las doce estrellas que recuerdan la aparición de "una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y en su cabeza una corona de doce estrellas" (Apoc 12,1). En la Virgen María, Madre de Dios, "los Carmelitas encuentran la imagen perfecta de todo aquello que desean y esperan ser". Para ellos María es Patrona, Madre y Hermana (cf. Constituciones O.Carm. n. 27) y ellos son "los hermanos de la Beata Virgen María del Monte Carmelo" (Constituciones O.Carm., n. 6).

HISTORIA DE LA ORDEN DEL CARMELO

La Orden de los Carmelitas tiene sus orígenes en el Monte Carmelo, en Palestina, donde, como recuerda el II Libro de los Reyes, el gran Profeta Elías luchó en defensa de la pureza de la fe en el Dios de Israel, venciendo en la lid con los sacerdotes de Baal y donde el mismo Profeta, orando en la soledad, vio aparecer una nubecilla portadora de benéfica lluvia después de la sequía. Desde siempre este monte ha sido considerado el jardín floreciente de Palestina y símbolo de fertilidad y belleza. "Karmel" de hecho significa "jardín".
                  En el siglo XII (quizás después de la tercera cruzada, 1189-1191) algunos penitentes-peregrinos, provenientes de Europa, se establecieron junto a la "fuente de Elías", en una de las estrechas vaguadas del Monte Carmelo, para vivir en forma eremítica y en la imitación del Profeta Elías su vida cristiana en la misma tierra del Señor Jesucristo. Tanto entonces como después los Carmelitas no reconocieron a ninguno en particular con el título de fundador, permaneciendo fieles al modelo Elías ligado al Carmelo por episodios bíblicos y por la tradición patrística greco-latina, que veía en el Profeta uno de los fundadores de la vida monástica. Habiendo sido construída una pequeña iglesia en medio de las celdas, la dedicaron a María, Madre de Jesús, desarrollando el sentido de pertenencia a la Virgen como la Señora del lugar y como Patrona, y tomaron de ahí el nombre de "Hermanos de Santa María del Monte Carmelo". El Carmelo por este motivo está profundamente ligado a Elías y a María. Del Profeta ha heredado la pasión ardiente por el Dios vivo y verdadero y el deseo de interiorizar la Palabra en el corazón para testimoniar su presencia en el mundo; con María, la Virgen Purísima Madre de Dios, se empeña en vivir "en obsequio de Jesucristo" con los mismos sentimientos de intimidad y profundidad de relación que tuvo María.
                  Este grupo de ermitaños laicos para tener una cierta estabilidad jurídica se dirigió al Patriarca de Jerusalén, Alberto Avogadro (1150-1214), residente en aquel tiempo en San Juan de Acre, en las cercanías del Monte Carmelo. Este escribió para ellos una norma de vida, entre el 1206-1214. Sucesivas aprobaciones de esta norma de vida por parte de varios papas ayudaron al proceso de transformación del grupo hacia una Orden Religiosa, cosa que aconteció con la aprobación definitiva de tal texto como Regla por Inocencio IV en el 1247. La Orden del Carmelo fue de este modo inserta en la corriente de las Ordenes Mendicantes.
Hacia el 1235, sin embargo, los Carmelitas debieron en parte abandonar el lugar de origen, a causa de las incursiones y persecuciones de los sarracenos, que estaban reconquistando la Tierra Santa, retomándola a los cruzados. Regresaron en general a los países de origen en Europa.

Monte Carmelo - Restos del primer monasterio carmelita

Bien pronto se multiplicaron y florecieron en la ciencia y en la santidad. Con el tiempo se acercaron a los religiosos algunas mujeres, que se transformaron en el 1452 en monjas que vivían en propias comunidades.
                   En los siglos XV-XVI hubo cierto relajamiento en diversas comunidades, combatido por obra de Priores Generales como el Beato Juan Soreth (+1471), Nicolás Audet (+1562) y Juan Bautista Rubeo (+1578) y por algunas reformas (entre las cuáles la de Mantua y la del Monte Oliveti en Italia y la de Albi en Francia) para poner freno a la profusión de abusos y mitigaciones. La más conocida es ciertamente la llevada a cabo en España por Santa Teresa de Jesús para la reforma de las monjas y después de los religiosos, ayudada por San Juan de la Cruz y el P. Jerónimo Gracián. El aspecto más importante de la labor de Santa Teresa es no tanto el haber combatido la mitigación introducida en la vida del Carmelo, cuanto más bien el haber integrado en su proyecto elementos vitales y eclesiales de su época. En el 1592 esta reforma, llamada de los "Carmelitas Descalzos" o "Teresianos" se hizo independiente de la Orden Carmelita y tuvo un gran desarrollo en las dos Congregaciones de España e Italia, reunidas después en el 1875. Se tienen así dos Órdenes del Carmelo: la de "Los Carmelitas", llamados también de la "Antigua Observancia" o "Calzados", y la de "Los Carmelitas Descalzos" o "Teresianos", que consideran a Santa Teresa de Jesús como su reformadora y fundadora.
                  A pesar de esta división, en los siglos sucesivos la Orden Carmelita continuó su camino espiritual. Numerosos religiosos y religiosas ilustres dieron vida al Carmelo con su espiritualidad y su genio. Grandes avances se dieron también entre los seglares con la institución de la Tercera Orden del Carmen y de las Cofradías del Escapulario del Carmen en varias partes del mundo. En los siglos XVII y XVIII se expandió por algunas partes el movimiento de la más estrecha observancia con la Reforma Turonense en Francia y con las de Monte Santo, Santa María della Vita, Piemonte y Santa María della Scala en Italia. Al inicio de la Revolución Francesa la Orden Carmelita estaba ya establecida en todo el mundo con 54 Provincias y 13,000 religiosos. Precisamente a causa de la Revolución Francesa la Orden del Carmelo sufrió graves daños, de modo que al final del siglo XIX se vio reducida a 8 Provincias y 727 religiosos. Sin embargo fueron estos pocos religiosos los que durante el siglo XX, con valor y determinación, restablecieron la Orden en aquellos países donde habían estado presentes anteriormente, así como también implantaron el Carmelo en nuevos continentes.

Información histórica ofrecida por gentileza de la Orden del Carmelo

EUGENIO RODRÍGUEZ. ¿Podríamos pensar o decir, que debido a la falta de datos reales (en cuanto a documentación me refiero), la orden de los Templarios en Galicia, estaría superpuesta a la Orden del Santo Sepulcro? Pienso que en este caso en concreto es así, debido a la documentación a la que tengo acceso. Además he comprobado que parte de los bienes que luego pasaron a manos de la Orden de Jerusalén, iban en pos de la Orden del Santo Sepulcro. Soy propietario de una casa-palacio de la Orden de S. Juan y he encontrado en los documentos antiguos de la casa; siglo XV, grandes anomalías, así como acuerdos y traspasos muy dudosos a la Orden del Santo Sepulcro.

Apreciado amigo Eugenio, no te falta razón cuando afirmas que los Caballeros de la Orden del Templo de Jerusalén se vieron eclipsados y superpuestos en Galicia por la Orden del Santo Sepulcro. Sin embargo puedo decirte que no por falta de documentación que acredite la presencia templaria en esas admirables tierras, sino porque una vez que los templarios fueron juzgados y más tarde condenados a la hoguera por herejes en Francia, la mayoría de los documentos que existían en las diferentes diócesis gallegas, fueron algunos quemados y otros archivados en lugares secretos o escondidos donde nadie podía acceder a su lectura. Estos últimos son lo que, salvados de la quema, han llegado hasta nosotros. Por ellos sabemos que los templarios tuvieron presencia en Galicia prematuramente, aunque no tan prematuramente como algunos historiadores han afirmado. En el año 1142, los templarios no habitaban en Celanova ni en ningún territorio gallego, tal como atestiguan algunos escritores. En este año fue cuando se comenzaron las negociaciones para que los templarios se aposentaran en Galicia. Por medio de cartas y donaciones primero, y por varios viajes que algunos nobles de la tierra efectuaron a Tierra Santa después, comenzaron las negociaciones entre los nobles gallegos y el Gran Maestre de los templarios.
                    La Orden del Santo Sepulcro, tal como afirmas, amigo Eugenio, vio las puertas abiertas para apoderarse de todos los bienes que los templarios poseían en esas tierras. Aprovechándose de que los reyes españoles no querían, tal como ordenaba el Papa Clemente V en sus bulas, que los bienes del Templo fuesen movidos a la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, se quedaron con la mayor parte de las pertenencias que poseían los templarios.
                    Sobre las grandes anomalías que me citas, no sé nada. Aunque no me extrañaría que existiesen. Lo que si me gustaría, si no tienes inconveniente es que me enviases fotocopia de los mencionados documentos para que yo pudiese estudiarlos.

SANTIAGO SOLER. Por más que he buscado, no he encontrado ninguna referencia a que la Orden de Calatrava utilizara el Beaussant por lo que una vez más me gustaría "abusar" de tus conocimientos y preguntarte si este pendón es una invención o, si por el contrario, la Orden de Calatrava en algún momento de su historia pudo utilizar el Beausant con su correspondiente cruz florliseada.

Apreciado amigo Santiago, el Beaussant calatravo, existió. Sin Embargo fue bastante tardíamente, exactamente a partir del año 1397. En fin, para que lo sepas con más detalle te voy a contar su historia:
                    Una vez que el rey Alfonso "el Emperador" libró la Villa de Calatrava, tuvo a bien dar la mezquita mayor al arzobispo de Toledo, a fin de que la consagrase en iglesia, y encomendó la defensa de la plaza, en 1150, a los Caballeros Templarios. Eran éstos por sus riquezas muy poderosos y por su esfuerzo y arrojo muy temidos. Pero una vez muerto el rey Alfonso, los musulmanes pusieron todo su esfuerzo en la reconquista de Calatrava, y así Abd el Múmen se aprestó para forzar la línea del Guadiana. Tal potencia mostraron que Calatrava se tuvo por perdida y los Templarios rehusaron, juzgando lo más prudente abandonarla.
                    Por tanto la Orden del Temple devuelve la villa fuerte de Calatrava al rey don Sancho. La situación se tornó gravísima. Si se perdía Calatrava, la amenaza árabe se cernía sobre Toledo, y cuanto había reconquistado, el rey Alfonso VII, iba camino de perderse. El rey Sancho proclamó que Calatrava le sería entregada en propiedad al que decidiera defenderla, convocando un Consejo con sus nobles, en el cual se hallaba don Raimundo, Abad de Santa María de Fitero y un monje, llamado Diego Velázquez, burgalés de la Bureva, hidalgo y noble, soldado del rey Alfonso, y famoso por sus hazañas. A la vista del silencio con que los nobles acogieron la propuesta, el monje Velázquez, despertados sus sentidos bélicos, sacó aparte al Abad Raimundo y le instó, le rogó y acabó persuadiéndolo a que pidiera Calatrava. Así lo hizo, lo que a muchos pareciera temeridad o locura.
                      En la villa de Almazán, el 1 de enero del año 1.158, el rey don Sancho, hijo de Alfonso VII, firmó la carta de donación perpetua de la Villa y fortaleza de Calatrava a la Orden del Cister, representada por el Abad don Raimundo, y a todos sus monjes, para que la tuvieran para siempre jamás, y, con ayuda del Monarca la defendieran de los enemigos de Cristo. Confirmaron la donación el rey de Navarra, el mayordomo del soberano, el Potestad de Castilla, el Señor de Logroño, el Primado de las Españas, varios condes, magnates y prelados, entre ellos el de Sigüenza, Cerebruno, que pronto habría de ocupar la toledana silla. Más tarde, don Sancho, donó a los freires de Calatrava, llamándolos ya por este nombre, el pago y aldea de Cirujales, en el término de Toledo, en señal de gratitud por haber tomado la defensa de Calatrava. Partieron el Abad don Raimundo y su Capitán de Guerra, don Diego Velázquez, seguidos de una inmensa multitud de la cual muchos profesaban en la Orden Cisterciense. Los árabes, a la vista de tal multitud, desistieron y Calatrava pudo ser salvada. El Abad organizó un ejército de más de veinte mil hombres que repartió por campos y aldeas.
                      Constituida la orden, el mayor nervio de sus fuerzas bélicas fue formado por numerosos caballeros que se acomodaron a las costumbres del Cister tanto como lo permitiese su oficio guerrero, uniendo la fatiga del soldado con la abstinencia del cenobita, las fervientes oraciones con el bravo empuje en la pelea. Como carecían de estandarte, pelearon siempre bajo el signo de la enseña del Cister, que es la siguiente:  

El promotor principal de la Orden de Calatrava, fue Fray Diego Velázquez. Una vez muerto, la división cundió, resistiéndose los caballeros a tener por superior a un Abad y a vivir mezclados con los monjes en vida contemplativa, por lo que decidieron elegir un Maestre de la Orden. Los monjes se retiraron a Ciruelos y los caballeros retuvieron a Ocaña convirtiéndose en milicia para elegir su caudillo.
                          Fue el primer Maestre de Calatrava don García según consta en documentos del 1164. Consiguió del Cister y del Pontificado la primera regla y forma de vida para la Orden de Calatrava. Muerto, le sucedió don Fernando Escaza, cuya vida transcurrió en continuo guerrear. Fueron sucediéndose los Maestres y la Orden, convertida en formidable ejército, estuvo en ayuda de los reyes cristianos. Al de Castilla le acompanaron en la conquista de la ciudad de Cuenca. Al de Aragón en la toma de la ciudad de Alcañiz.
                          La pujanza de la Orden, sufrió un tremendo revés, ante el arrojo del caudillo Almanzor, quien con poderoso ejército tomó Calatrava, y sus defensores fueron pasados a cuchillo. Con los últimos restos de la Orden, el Maestre don Nuño Pérez atacó la fortaleza de Salvatierra, convirtiéndola en casa de la Orden en tanto no pudiera ser recobrada la villa de Calatrava.
                          Los Maestres se fueron sucediendo y convertida nuevamente en pujante ejército, tomó parte en la Batalla de las Navas de Tolosa donde su Maestre don Ruy Díaz quedó tan malherido en un brazo que no pudo volver a empuñar arma alguna.
                          En los años siguientes la Orden de Calatrava, fue reconquistando diversas fortalezas y villas lo que la hizo recobrar su antiguo esplendor, llegando su dominio desde Almadén hasta Toledo, desde Argamasilla de Alba hasta Sierra Morena.
                          Emprendida la conquista de Andalucía por los reyes cristianos, los caballeros de la Orden formaron siempre la vanguardia, aumentando su poderío con las numerosas donaciones de villas y fortalezas. En la villa de Salvatierra alzaron nuevo convento al que bautizaron con el nombre de Calatrava, en recuerdo y memoria al baluarte del Guadiana. En los años siguientes, participan en las campañas de la Reconquista como fuerza de choque, tomando parte en la conquista de Baeza y el cerco y ocupación de Córdoba.
                         A tanto llegó el poder de esta Orden Militar, que los reyes entraron en recelo por lo que determinaron que la elección de Maestres lo sería por designación real.
                         En años posteriores, la Orden no sólo combate sin tregua a los musulmanes sino que se enfrenta a divisiones internas. Una muestra del favor que los reyes otorgaban a esta Orden lo prueba el hecho de que, disuelta la de los Templarios, todos los bienes que estos poseían en sus reinos les fueron entregados a los Calatravos.
                         Desde su origen, doscientos años atrás, los caballeros calatravos debajo de la túnica y como hábito de religión, llevaban un escapulario. El Maestre don Gonzalo Núnez creyó que aquello no diferenciaba bastante a los caballeros de los seglares y obtuvo del pontífice Benedicto XIII que en su lugar ostentaran una cruz colocada sobre las vestiduras, insignia que se pusieron todos por primera vez el día de los Santos del año 1397. Esta es la cruz que les fue concedida:

 

Y aquí, es donde, una vez conseguida la cruz, nombraron un abanderado para llevar su insignia, que estaba compuesta por la cruz que les había sido donada y las tres flores de lis que habían heredado del Cister. El Beausssant, como tú le llamas, es el siguiente:

 

La orden de Calatrava fue poderosa en tierras, villas, fortalezas, así como por el número de sus vasallos en sus posesiones esparcidas por toda España. En no pocas ocasiones intervino en la política nacional inclinándose según conviniera a sus intereses. Tal poder tenía, que hasta los Reyes Católicos para aplacar la sed de riquezas del comendador Fernán Gómez de Guzmán, desmembraron de la Corona la aldea de Fuenteovejuna, en Córdoba, para entregársela. Lo que sucedió, ya se sabe; que el pueblo entero, harto de soportar sus abusos, acabó ahorcándolo.
                        Pero los Reyes Católicos no eran soberanos capaces de soportar otro poder que no fuera el emanado de la corona por lo que, siendo Maestre de la Orden don Garci López de Padilla, determinaron que había llegado la hora de dar fin a la Orden de Calatrava, de modo que la misma quedaba incorporada a la Corona tan pronto como muriera su Maestre. Vino así a ser don Garci López el último y es curioso señalar que el primero fue un García.
                        De esta manera, la sabia política de don Fernando y doña Isabel que hizo bajar de sus castillos a los señores feudales para someterles a su tutela, sacó a la corona Real de la vergonzosa servidumbre en que todos la mantenían, no siendo los que menos los Maestres de la Orden de Calatrava cuyo poder, ejércitos y riquezas les llevaban a estimarse soberanos independientes y rivales del único y verdadero jefe de la nación.

Espero haber podido satisfacer tu curiosidad, apreciado amigo.