Cuando
un país es reconocido o beneficiado por otro, lo agradece con exportaciones,
concesiones, construcciones... Nuestro, desde hace unos días amigo Fidel
Castro, cuando se ve ayudado o reconocido por otro país, lo agradece poniendo
en libertad a algunos presos políticos. Éste ha sido el logro último de
nuestro gobierno. Por no sé qué clase de beneficio, concesión o
reconocimiento, han sido puestos en libertad un grupo de presos políticos. Yo
me alegro de que este grupo haya sido puesto en libertad pero, al mismo tiempo,
me entristece saber que el lugar que estos excarcelados han dejado vacante en
sus respectivas cárceles, serán en breve ocupados por otros que habrán
cometido más o menos los mismos delitos, y me entristece más aún el saber que
todavía quedan en las cárceles cubanas miles y miles de presos cuyo único
delito ha sido pensar, escribir, hablar... Rehenes que don Fidel necesita para
ir poniendo en libertad cada vez que un país le haga una concesión o
reconocimiento. El mundo que don Fidel ha creado, sumergido en la miseria,
necesita de esos presos políticos para que el pueblo pueda soportar el
sufrimiento: mejer es pasar hambre que terminar en la cárcel. Con la ingenua
idea de hacer creer al mundo que su proceder obedece a un idealismo, mantiene y
defiende esta conducta. Así, pues, esta ideología, que él presenta como un
grito de libertad, se convierte en mentira y alineación ya que lo único que
busca en el fondo, creando además una conciencia de inocencia, es mantener en
provecho propio el orden dictado. Y esto es debido a que Cuba, es hoy uno de los
pocos países de entre todos los que eligieron antaño vivir la experiencia del
colectivismo, que sigue manteniéndolo en provecho propio. Pues una idea donde
el Estado es el que distribuye los bienes producidos por el sudor de su pueblo,
es una idea muy buena para el Gobierno. Y es buena porque a la hora de repartir,
el repartidor se encuentra con que no hay nadie más necesitado que el Estado
mismo. El colectivismo ha sido suprimido en otros países por la tendencia a
exaltar y hacer prevalecer al estado sobre las mínimas exigencias de la
persona. Por este motivo ha engendrado en Cuba diversas formas de totalitarismo
político y económico con ahogo de la libertad y opresión de la persona
humana... Me alegro mucho de que hayan sido puestos en libertad este grupo de
presos políticos, pero no puedo remediar seguir triste por los muchos presos
que allí quedan.