La Verdadera Historia de la Orden del Templo de Jerusalén
A la luz de la documentación histórica

Las calumnias que prácticamente desde la disolución del Temple se han ido vertiendo sobre la bien probada reputación de estas milicias de Cristo, sobre todo en estos últimos tiempos donde al parecer todo vale, nos han empujado a escribir esta obra, no para exponer de oídas ni para inventar falsedades que puedan servir de reclamo, sino para que sean los documentos históricos quienes tengan el privilegio de hablar y de sacarnos con sus añejas palabras del fondo de ese oscuro y antiguo bancal donde fuimos arrojados por los sembradores de dudas.
        Por medio de los documentos que han servido para fundamentar esta obra, iremos dándonos cuenta de que si bien los caballeros de la Orden del Templo de Salomón no eran los monstruos diabólicos, sodomitas y sanguinarios que algunos escritores nos han querido hacer creer que eran en provecho propio, sí veremos que, como seres humanos que fueron, tampoco llegaron a ser los espíritus celestes que otros escritores han intentado mostrarnos.
        Nosotros creemos, sin embargo, y hemos mantenido siempre, que los templarios fueron simples hombres, con sus defectos y sus virtudes, con sus penas y sus glorias... Unos hombres cuya única misión en el mundo fue ir día a día acumulando riquezas non nobis; es decir, no para ellos, sino para mayor gloria de Dios, porque llegaron a entender a través del tiempo que la mejor forma de servir a Dios, cuando no la única, era desde el poder y desde la autonomía que proporcionaba el dinero, bajo cuyo sólo nombre vieron inclinarse a los reyes y a los papas...
        En este minucioso ensayo, el lector encontrará gratas sorpresas, no sólo por los muchos documentos inéditos que se dan a conocer, sino también porque todo lo que el Vaticano ha publicado no hace mucho bajo el título de "Processus contra Templarios" es detallado y expuesto aquí pormenorizadamente, pues no en vano el responsable de esta edición, monseñor Sergio Pagano, dejó bien claro que el libro que se presentaba en un lujoso estuche de piel al módico precio de 5.900 euros, no revelaba nada, ya que todos los documentos que en la obra eran incluidos, excepto el encontrado en el año 2001, eran suficientemente conocidos por los historiadores que los habían estudiado, entre los cuales se encuentra el autor de esta esperada obra.