JAIME
El niño que llegó a ser Rey

A la figura del rey Jaime I, distinguido posteriormente con el apodo de El Conquistador, se le ha privado, en todas las biografías que de él se han publicado, de la parte más importante de la existencia del ser humano: la infancia. Ese periodo de tiempo que comprende desde el mismo momento en que nacemos hasta que cumplimos los seis años de edad. Edad que nuestro futuro Rey y señor había cumplido ya cuando en las Cortes de Lérida fue designado como sucesor del reino de Aragón, tan sólo un año después de la muerte del rey Pedro II, el que llegase a ser conocido como El Católico por su supuesta adhesión, fidelidad y obediencia a la Iglesia.

En esta novela histórica se da a conocer, sola y exclusivamente, la infancia de un monarca que con su valor sin segundo, de varios mundos hizo un mundo y lo sujetó a sus pies.