Tendría
que hablar de la historia de la Puebla. Tendría que enumerar, uno
a uno, con pelos y señales, los hechos y milagros de los antiguos
señores de la Puebla de Soto... De aquellos hombres ricos y
poderosos que por ser nobles o parientes de algún rey, les era
concedida villa en propiedad para señorear sobre los auténticos
habitantes del lugar y para administrar sus tierras. Pero no voy a
caer en esa tentación, no os voy a hablar de la historia oficial
de la Puebla de Soto. Y no lo voy hacer porque la verdadera
historia de este privilegiado lugar es totalmente desconocida. No
hay cronista, historiador, investigador o escritor que conozca la
verdadera historia de la Puebla de Soto. ¿Y sabéis por qué?
Porque la verdadera historia de la Puebla de Soto ha sido vivida y
protagonizada, desde que el mundo fue mundo, sola y exclusivamente
por los que han nacido, han vivido y han engrandecido a este
pueblo con su trabajo, con su honradez y con su amor y respeto por
esta hermosa huerta que nos rodea...
¡Vosotros
sois la auténtica historia de la Puebla de Soto!
¡Vosotros,
que nunca habéis salido en los papeles ni en los libros, sois la
verdadera historia de la Puebla de Soto!
Vosotros
habéis engrandecido y hermoseado este pueblo; vosotros hicisteis
posible que la joya más hermosa que hay, no sólo en este
municipio, sino en toda la Región de Murcia, que es la primitiva
virgen de las Mercedes, conocida en la antigüedad por la virgen
de los Cautivos, que data del siglo XV, haya cruzado el tiempo
conservada con tanto cariño y con tantos cuidados que parece que
la hubieran tallado ayer; vuestra consideración hacia la tierra
que nos circunda, ha logrado que la huerta de esta villa sea una
de las pocas que aún son fértiles en su totalidad... Yo, cada
vez que paseo por esta huerta, veo como:
Al
pie de la higuera hojosa
bajo un manto de alfombrilla,
crece
la acelga sencilla
y
la zanahoria rosa.
Vosotros
encargasteis y pagasteis la actual imagen de la virgen de las
Mercedes y, por ello, Dios os premió guiando las manos del
escultor que la hizo para que gozarais de la virgen más guapa del
mundo... Porque, no sé vosotros, pero yo, cada vez que tengo el
privilegio de admirar su rostro, siempre le pregunto:
¿Qué
tienen tus ojos
que
hasta el sol eclipsan?
¿Qué
tiene tu cara
que
me maravilla?
Vuestras
juveniles y habilidosas manos bordaron el primer manto que esta
graciosa virgen llevó, ese manto blanco de tisú lyones, que fue
bordado en oro y seda por más de una docena de mozas pueblanas,
que hilvanaron, cosieron, festonearon y bordaron durante tres años
sin descanso y sin ánimo de lucro... Y mientras ellas bordaban:
El
sol, que, lento, moría
entre
el carmín del ocaso,
un
chorro de oro vertía
sobre
aquel manto de raso...
Vuestro
es el logro de que la Iglesia, con su torre-campanario, haya
atravesado el tiempo en perfecto estado de conservación, ahora la
estáis restaurando otra vez, y me consta que la volveréis a
restaurar cuantas veces haga falta... Por cierto, ¡qué hermosa
se ve ahora por las noches la torre de nuestra Iglesia, con esa
luz que la ilumina! Ahora sí que podemos decir...
Esmaltada
de luz, brilla en la altura
como
incendio de argentes resplandores,
ostentando
sus cornisas y labores,
su
barroca y gallarda arquitectura.
Vosotros,
apoyando antes a otros alcaldes y ahora a vuestro alcalde actual
Diego Galera, hijo de esta villa y uno más entre vosotros, habéis
dotado al pueblo de jardines, colegio público, instalaciones
deportivas con campo de fútbol, hogar de reunión para vuestros
mayores, casa consistorial, centro de la mujer, equipamiento
extrahospitalario... Y sabe Dios cuántas obras más habrá en la
Puebla que se escapan a mi conocimiento, y cuantas habrán en
proyecto...
Ahora,
gracias a vosotros, luce tanto La Puebla en la Región de Murcia,
que todos dicen de ella:
Como
soberana diligente,
luce
La Puebla, sobre la huerta tendida;
igual
que si estuviera, eternamente,
por
una hamaca de cristal mecida...
Este
es ahora, gracias a vosotros, un pueblo acogedor, cómodo y
acondicionado. Un pueblo tan principal que hasta incluso tiene su
propio cronista oficial, un hijo del pueblo, un licenciado en
historia que se llama Juan José Franco Manzano.
Vosotros
habéis obrado el milagro de modernizar este pueblo sin olvidar el
pasado. Aquí es donde todavía somos conocidos por nuestro nombre
natural y por nuestro apodo, y eso es algo digno y meritorio,
porque nuestro nombre natural es un homenaje a nosotros mismos, y
nuestro apodo un homenaje a nuestros antepasados... Y eso, le pese
a quien le pese, es la parte más importante de nuestra historia.
Si
después de lo que hemos pregonado aquí, alguien duda que
vosotros y sólo vosotros sois la auténtica historia de la Puebla
de Soto, que mire hacia ese ramillete de bellezas inmarchitables
que un día fueron reinas de estas mismas fiestas. Ellas fueron
protagonistas de 21 años de nuestra historia, concretamente desde
el año 1970 hasta el año 1990, y son por orden cronológico de
elección:
REMEDIOS
GUIRAO OLIVER
SOCORRO
TERUEL GÓMEZ
SOLEDAD
CÁSCALES
JOSEFINA
MARTÍNEZ COSTA
ISABEL
MARTÍNEZ
PAQUI
ROMERO PASTOR
JERÓNIMA
SÁNCHEZ SÁNCHEZ
LUCÍA
PASTOR LÓPEZ
CARMINA
FRANCO JIMENEZ
PAQUI
MARÍN MARTÍNEZ
MARÍA
DEL CARMEN MATEOS
CARMEN
MARTÍNEZ BLANCO
MARI
CATI LÓPEZ NOGUERA
MARÍA
ÁNGELES DUQUE CONESA
ANA
MARTÍNEZ LÓPEZ
PURI
IBAÑEZ MARTÍNEZ
Como
veis, siguen tan guapas, tan graciosas y tan deslumbrantes que
cualquiera de ellas podría ser reelegida nuevamente como reina de
estas fiestas... Yo me sumo al homenaje que hoy todos vosotros le
hacéis, diciéndoles:
¡Oh
reinas de la belleza,
del
pueblo donde nací
si
no estáis enamoradas,
enamorarse
de mí!
Ellas
engrandecieron ayer con su extraordinaria belleza los anales de la
Puebla de Soto, anales que hoy se reanudan para que siga la
historia con la coronación de la reina de la tercera edad: JOSEFINA
MARTÍNEZ FRUTOS,
y con los mohines graciosos, las sonrisas felices y la
extraordinaria belleza de las que también van a ser coronadas
como reinas infantiles:
VICTORIA
JIMENEZ GÓMEZ
(Reina de las fiestas)
MÓNICA
CÓRDOBA LÓPEZ
(Reina de la simpatía)
VIRGINIA
ROMERO MARTÍNEZ
(Reina de la fantasía)
MARÍA
MOROTE PARRA
(Reina visitante)
Quizás
haya alguien entre nosotros que esté pensando en este momento: ¿Cómo
es posible que un pueblo de poco más de dos mil habitantes, haya
podido reunir en una sola noche tanta belleza? La contestación es
bien sencilla, dicen los escritos que cuando Dios comenzó a crear
el mundo, al llegar a lo que hoy es la Puebla y contemplar tanta
grandeza, quiso que las criaturas que lo habitaran estuvieran en
armonía con el lugar... Y de este suceso divino, los profetas
dicen lo siguiente:
...Y
Dios al contemplar tanta grandeza,
llenó
La Puebla de criaturas celestiales
de
peregrina y cándida belleza.
Que
la virgen de las Mercedes os bendiga a todos...
Muchas gracias y buenas noches...