Antonio Galera Gracia vuelve a
deslumbrarnos con esta obra que igual que las anteriores se ajusta a la rigurosa
verdad y a la información minuciosa. Ocho largos años ha empleado nuestro
autor en investigar primero y en describir después el texto de esta novela histórica
que nos aproxima hacia un sendero, hasta hoy desconocido y silenciado, cuyo
andar conducirá al lector que quiera caminar por él, en la olvidada dirección
del desconocido territorio de la exactitud, de la honradez y de la escrupulosa
demostración de la inocencia de los Caballeros Templarios. Porque si en tiempos
lejanos fueron calumniados por la historia y muy mal tratados por cronistas, biógrafos
y narradores, hoy, inexplicablemente, continuamos tolerando que las crónicas
sigan reiterando hasta la saciedad todo aquello que se dijo en el pasado sobre
sus supuestas prácticas diabólicas y sobre sus novelescos hábitos de sodomía,
hechicería y nigromancia.